jueves, 16 de mayo de 2013

¡Exprópiese!



Qué tal,



Ya hace años que imparto un curso que lleva por título “cómo proteger tu patrimonio”. Últimamente me ha dado por realizar mi propia encuesta entre los alumnos. Las preguntas esenciales son: ¿Proteger el patrimonio de qué? ¿A qué tenemos miedo? Estas son las respuestas:


1. Protegerlo de la quiebra de mi banco.

2. Del fraude o estafa.

3. De la ruptura del euro.

4. De las caídas en el precio de los activos.

5. De la inflación.

6. De la expropiación por parte del gobierno (impuestazo).


Todos son temores más que fundados. Y en anteriores escritos he tratado de aportar ideas sobre qué hacer para resguardarse de semejantes riesgos (el artículo con el agradable título Diarrea Ibérica de hace casi un año trataba sobre qué hacer si nuestra preocupación es la ruptura del euro).


Sin duda, el punto de la lista que más ha preocupado en las últimas semanas es el 6: la expropiación o el impuestazo. En vista de lo sucedido en Chipre, y con el fin de evitar que se les expropie un porcentaje elevado de sus ahorros, parece que algunos han decidido sacar el dinero de las cuentas y depósitos para ponerlo en ladrillo. Si evitar un impuestazo es la verdadera razón, no deja de ser un ejercicio cuestionable. En primer lugar, al comprar ladrillo se está convirtiendo un activo líquido (los depósitos) en uno de los más ilíquidos (los inmuebles), ya que en caso de necesidad se tardan muchos meses en vender y hay que reducir mucho el precio para encontrar comprador. En segundo lugar, el recorrido a la baja de las viviendas todavía puede ser fácilmente de un -30%. Y por último, y más importante, nada impide el día de mañana al gobierno de turno decretar un impuestazo sobre todo el patrimonio de los contribuyentes, no solo el efectivo en las cuentas (como el vigente Impuesto del Patrimonio pero a lo bestia). De hecho, unas informaciones recientes revelan que por ahí pueden ir los tiros.


El mes pasado el Banco Central Europeo publicaba un estudio en el cual se concluía que la riqueza mediana de las familias en los países del sur de Europa es varias veces superior a la de las familias alemanas (en el caso de España seríamos entre dos y cuatro veces más ricos que los germanos, en función de cómo se realice el cálculo). A la prensa alemana le ha faltado tiempo para aferrarse al estudio y analizar sus pormenores e implicaciones (a la prensa española le ha faltado tiempo para rebatirlo). Así pues Der Spiegel publicaba a mediados de abril un artículo en profundidad al respecto titulado: La mentira de la pobreza: Cómo ocultan su riqueza los países europeos en crisis (del inglés: The Poverty Lie: How Europe’s Crisis Countries Hide their Wealth).


Todo esto no hace más que corroborar lo que hemos mantenido en estas líneas desde hace años, a saber, que la ruptura del euro vendrá de la mano o bien de unas familias alemanas hartas de sufragar el gasto de los sureños, o bien de unas familias periféricas asfixiadas por la austeridad. Y es que el artículo del Der Spiegel, aparte de no tener pérdida, nos da pistas sobre la que se nos viene encima. Voy a tratar de hacer un resumen-traducción-muy-libre de las ocho páginas:


"Los del sur dicen que Alemania tiene que ser el paganini de la fiesta. Pero resulta que las familias del sur tienen mucha más pasta que las germanas. Alemania ya ha aportado más que suficiente, y además todo ese dineral lo están destinando en última instancia a rescatar a los ricos de las economías con problemas. Lo razonable, y lo justo, es que se expropie el patrimonio de los ciudadanos del sur. Puede que las estadísticas sobre la riqueza de las familias del sur tengan sus matices (a saber, que no sea tan elevada como dice el Banco Central Europeo), pero haber chicha hayla y hay que tirar de ella.


"Es normal que las familias sureñas hayan acumulado un gran patrimonio si las comparamos con las teutonas. En Alemania tuvimos que sufrir un devastador episodio de hiperinflación después de la Primera Guerra Mundial, y una enorme pérdida de riqueza tras la derrota de la Segunda Guerra Mundial. Además, el socialismo en la Alemania del Este destrozó cualquier vestigio de riqueza y propiedad. La mayor parte de los países de la eurozona no sufrieron semejantes desastres, como Francia (que venció en la Segunda Guerra Mundial) o España (que se mantuvo neutral), y han tenido la posibilidad de ir acumulando riqueza durante generaciones. [Nota: yo no sé los vuestros, pero si mis abuelos maternos y paternos levantaran la cabeza y leyesen estas líneas, iban a flipar en colores]


"La gente se suicida en Italia, y nos da mucha pena, pero antes de la crisis también se suicidaban. La gente no tiene trabajo en España y la echan de sus casas. También nos da mucha pena, pero todo esto es culpa de los gobiernos italiano y español.


"Un ejemplo del griego medio: Dimitri, cretense, empleado de correos, casado con Maria, administrativa. Tienen un edificio entero en propiedad que alquilan a turistas, tienen una plantación de olivos y naranjos orgánicos. En lugar de estar en su puesto de trabajo, Dimitri se pasa media vida cuidando sus arbolitos, y encima se queja de que tiene que pagar impuestos. Como diría el difunto Chávez, ¡Exprópiese! Todos los sureños cobran en negro, si su actitud respecto a los impuestos fuese como la de los germanos, hace tiempo que habrían salido de la crisis. España ha reintroducido el Impuesto sobre el Patrimonio, pero no es suficiente porque hay exenciones muy generosas y no lo paga ni Dios. ¡Que pague to’ quisqui! En Grecia, la peña que tiene piscinas y yates de lujo no paga un duro de IRPF.


"Para ir concluyendo, los sureños deben introducir un plan de “Redistribución de las Cargas” como hizo Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, y deben entregar un porcentaje de su patrimonio al estado durante los próximos diez años.


"Es absurdo que las relativamente pobres familias germanas acaben rescatando a los ricos de Grecia."


De momento desde el Ministerio de Hacienda parece que comienzan tomar medidas al respecto. Acaban de introducir una nueva declaración, la de bienes en el extranjero, es decir, que hay que informar al Fisco sobre el patrimonio que se posee en el extranjero. Hacienda lo justifica como una manera de obligar a los contribuyentes a declarar todas sus rentas, tanto las generadas en territorio nacional como en el extranjero. Un fin loable, ya que todos tenemos apechugar con nuestra parte de la dolorosa en momentos de crisis, y hay algunos que sufren lapsus de memoria cuando les toca declarar las rentas generadas fuera. Pero otros ven en la medida la antesala de un impuestazo sobre el patrimonio. Es difícil saber si esta nueva declaración se debe a una “sugerencia” de Frau Merkel. Lo cierto es que su implantación lleva la marca celtíbera en todo su esplendor: una norma complicadísima de la que apenas nadie en Hacienda sabe nada a pocos días de la finalización del plazo de presentación, con unas brutales exigencias de información y, ahora viene lo más bueno, con unas sanciones… qué decir de las sanciones: por cada dato “incompleto, inexacto o falso” en la declaración la sanción es de 5.000 € (en letra para disipar dudas: cinco mil eurazos). Como os podéis imaginar los millones de guiris residentes en este Reino Bananero están que trinan. A modo de ejemplo, cualquier extranjero, pequeño ahorrador, que tenga un par de cuentas, un par de fondos y un puñado de acciones tiene que aportar unos 200 o 300 datos. Aquí la cuestión es expropiar, sea como sea. Convendría tenerlo presente la próxima vez que nos recuerden esa institución sacrosanta: la propiedad privada.


Pero la labor de un servidor no es hacer juicios de valor, ni opinar sobre quién tiene o dejar de tener razón, sino más bien imaginarse qué nos deparará el futuro y cómo puede ello afectar al patrimonio de sus clientes. Después de leer el citado artículo en una revista del prestigio y la influencia del Der Spiegel, después de leer las lindezas que desde los países sureños se les dedica a los líderes nordeuropeos, después de ver el sufrimiento diario al sur de los Pirineos o en el Egeo, cabe preguntarse: ¿cuánto va a durar este invento llamado euro o, si se me apura, Unión Europea?


Feliz mes de mayo,


Òscar


 

martes, 5 de marzo de 2013

Anàlisi Ibex 35

Què tal,

Us adjunto l'informe d'aquesta setmana d'un analista sobre l'economia i el mercat espanyol. Sisplau, feu-li una ullada a la primera plana (també podeu llegir la resta d'aquest interessant informe). És possible que més que espanyol us soni a xinés. No patiu. Mirarem de traduir-ho demà, però de moment a veure què enteneu. Feu-li també una ullada al paràgraf de la pàgina 5 que comença amb la frase "Pero, tristemente hemos vivido esta situación antes".

Informe Semanal Spanish Strategy 4.3.13

Fins dimecres,

Òscar

oscarramirezmolina@hotmail.com

jueves, 28 de febrero de 2013

PER de borses mundials

Aquí teniu els PER de diferents borses d'arreu del món segons Morningstar. Cal precisar que es refereix als beneficis del últims 12 mesos (ttm).

http://www.morningstar.es/es/news/105952/pistas-para-su-cartera-el-per-de-los-mercados.aspx

Fins la setmana vinent,

Ò

miércoles, 6 de febrero de 2013

3ª Sessió (6.2.13)

Avui farem una ullada al panorama de serveis d'inversió. Aquí trobareu material interessant al respecte. Es de la web finanzasparatodos: Oferta de productos y servicios financieros. Feu-li una ullada si teniu temps. Tractarem alguns dels punts que hi surten.

És possible que també trobeu interessant aquest decàleg pels inversors de la mateixa web: Decálogo.

Si teniu cap dubte al respecte, podeu preguntar a classe, ja que no tractarem ni de lluny tots els temes que es toquen al material dels enllaços.

Després parlarem sobre la conveniència o no, i quines implicacions té tenir diners o actius a l'extranger.

Per últim continuarem amb l'anàlisi de fons d'inversió i d'accions.

Per quan estigueu avorrits, us he penjat l'article d'aquest mes al post anterior.

Fins després,

Òscar

Un poquito de hipocresía, por favor


Qué tal,

Mariano Rajoy ha ocupado las portadas del Financial Times en los últimos días.También le han dedicado algún que otro duro editorial. La reacción de la bolsa española ha sido la de desplomarse casi un 8% en tres días (aunque la situación parece haberse calmado algo). No está nada mal para un país cuyo objetivo era pasar desapercibido en la arena internacional con el fin de devolver la confianza a los mercados y reducir la prima de riesgo.

El comportamiento de muchos de nuestros representantes dista de ser ejemplar. De hecho no sé qué pensaréis vosotros, pero yo estoy consternado ante las revelaciones de los principales periódicos nacionales. Las prácticas que denuncian son propias del crimen organizado o de la mafia. A pesar de ello, sería ingenuo concluir que el resto de la sociedad somos las inocentes víctimas de una clase corrupta. Y es que es probable que en el fondo la culpa de lo que está sucediendo sea de todos y no sea de nadie a la vez. Puede que gran parte de la culpa sea de la debilidad del sistema, es decir, de las costumbres por todos aceptadas.

En este país defraudar a Hacienda es una práctica que parece no estar del todo mal vista, si no, no se entiende que muchos vayan alardeando por ahí de sus habilidades para eludir al Fisco. Cuando prácticamente un desconocido, por poner un ejemplo, te confiesa que no declara las plusvalías generadas en derivados porque Hacienda no lleva un control de los mismos, como sociedad tenemos un problema. No tanto por la práctica en sí misma, sino porque la confesión deja entrever que dicha práctica se considera admisible.

Otro ejemplo. Al llegar al Reino Unido una de las cosas que más sorprende al extranjero sureño es la manera de conducir de aquella gente. Por lo general, allí se respetan escrupulosamente las señales de tráfico y se observan puntillosamente las normas de circulación. Frenan inmediatamente cuando el semáforo cambia a ámbar, nunca exceden el límite de velocidad, y se detienen religiosamente al llegar a todos y cada uno de los pasos de peatones que se encuentran en su camino cuando un transeúnte se dispone a cruzar. Es probable que muchos británicos ignoren por completo dónde tienen el claxon. Además, cuando en Gran Bretaña te hacen luces, se trata de un acto de cortesía: es para cederte el paso.

Prácticamente compartimos el mismo código de circulación ¿pero acaso no somos capaces de emular su comportamiento al volante? Claro que lo somos. La prueba está en que, en los años que residió en el Reino Unido, tanto este humilde servidor como la inmensa mayoría de sus compatriotas allí afincados observaban escrupulosamente esas mismas normas de circulación. Toda una gesta si te has curtido en el asfalto del sur de los Pirineos. ¿Y de regreso a Celtiberia? Poco cuesta volver a adaptarse al clima y a las costumbres. Hace unas semanas me llegó la última multa de tráfico: por saltarme un semáforo en rojo. Algo impensable en mi etapa británica. En mi descargo diré que, según la multa, la infracción no entrañaba peligro alguno. Así pues, en Celtiberia en cuanto salimos de la autoescuela con el carné bajo el brazo, desaprendemos todo lo aprendido. A partir de ese momento tenemos carta blanca para conectar el piloto automático y apoltronarnos en el carril central en una vía de tres carriles. Los intermitentes también recuperan su uso original: hacer bonito. No sigo. Todos conocemos el sinfín de vicios de los que adolecemos. Es así como funciona el sistema que hemos creado entre todos.

De todas formas, conducir por el Reino Unido no es siempre una experiencia tan idílica. Esta semana, sin ir más lejos, el conocido político inglés Chris Huhne se ha declarado culpable de fingir que su esposa conducía su vehículo para así evitar perder todos los puntos de su carné por una multa por exceso de velocidad (conducía a 110 km/h en una zona de 80 km/h). En Celtiberia despacharíamos el caso echándonos unas risas en alguna tertulia televisiva y llamándole pardillo por haberse dejado pillar, y aquí paz y en el cielo gloria. En tierras de su graciosa majestad las cosas funcionan de otra manera. Aunque Huhne acaba de anunciar su dimisión como diputado del partido de los Demócratas Liberales, ya hace un año se vio forzado a abandonar su cargo de ministro de energía en el ejecutivo británico por el mismo asunto. El juez todavía ha de que dictar sentencia, pero el delito cometido por Huhne conlleva pena de prisión. La opinión pública británica parece estar de acuerdo con la proporcionalidad del castigo. Huhne ha incumplido las normas y ha mentido al respecto.

Si así se las gastan al otro lado del Canal de la Mancha, no es de extrañar que tanto el Financial Times como los inversores internacionales flipen en colores con nosotros. ¿Y cómo revertimos la situación? Habrá que preguntárselo a los sociólogos. Eso sí, para los que pasamos de cierta edad es complicado dejar atrás los malos hábitos. En lo que respecta a las malas prácticas al volante, resulta difícil proponer soluciones. ¿Y en cuanto a las faltas económicas? Si cumplir a rajatabla con nuestras obligaciones legales y económicas nos resulta inasumible, lo mínimo que podemos hacer es recurrir a la también proverbial hipocresía británica. Ocultar nuestros vicios y sobre todo dejar de alardear al respecto ayudará a que según qué prácticas parezcan menos aceptables. Visto lo visto, la hipocresía se nos da muy bien en la esfera pública, ahora solo nos falta hacerlo igual de bien en lo privado.

Feliz mes de febrero,

martes, 29 de enero de 2013

Benvinguts al Com protegir...

Què tal,

Benvinguts al curs. Espero que el trobeu interessant i de profit.

Aquí aniré penjant informació que cregui útil pel curs.

Us poso aquí un parell de documents que potser us seran d'utilitat per seguir la següent sessió i prendre notes: 1) Diapos, 2) Rànking Inverco.

També és possible que trobeu d'utilitat aquesta guia informativa sobre fons d'inversió que produeix la CNMV (el regulador del mercat de valors espanyol). No és la lectura ni més entretinguda ni més brillant des del punt de vista literari, però tracta de molts aspectes pràctics: Los fondos de inversión y la inversión colectiva

Alguns companys m'han plantejat dubtes interessants que incorporarem a les properes sessions. Si teniu cap tipus de proposta feu-m'ho saber.

Fins dimecres,

Òscar